Las mujeres en el cine y la televisión india

por Susana Passaglia

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Los medios audiovisuales representados por el cine de Bollywood y las series de televisión desempeñan un papel muy importante a la hora de producir imágenes acerca del rol de la mujer en la India ya que resultan un marco comparativo fundamental al ofrecer representaciones de lo femenino que suelen diferir bastante entre sí.

India produce más cine que ningún otro país en el mundo. Bollywood es la denominación usada para la industria cinematográfica en hindi  ubicada en Bombay, Maharashtra, la ciudad más poblada de la India. El conjunto formado por dicha denominación y las filmaciones en lenguas como maratí, telugu, bengalí, canarés y malayalam constituyen el núcleo de la industria fílmica de la India, donde Bollywood es la pieza fundamental de la cultura popular del subcontinente.

La industria cinematográfica está radicada en Mumbai y actualmente se estima que su facturación es de 1.000 millones de dólares, con un crecimiento del 15% que atrae a un mercado creciente en toda Asia, Reino Unido, Estados Unidos y otros países del mundo. En igual sentido, los emigrados indios generan una  fuerte demanda de estos productos culturales propios representando una fuente de ingresos proveniente del exterior que compite con las ganancias obtenidas a nivel nacional.

Por su lado, la televisión en India creció en un paisaje mediático social, político y económico concreto. Después de la Independencia en 1947, se supuso que la televisión era un medio educativo más que un entretenimiento. Sin embargo, con la apertura de la economía en la década de 1990 se produjo un cambio radical en el medio televisivo. El informe anual del Ministerio de Información y Radiodifusión declara que el país cuenta actualmente con un total de 450 canales, incluidos 417 canales privados y 33 canales Doordarshan (televisión pública) y parlamentarios. La actual industria televisiva de la India es un mercado muy competitivo, donde los canales o emisiones que no tienen audiencia son eliminados rápidamente. En este sentido, las series prime time son los programas estrella de los canales generalistas (GEC) y una medida de su éxito.

A partir del auge económico, las películas de mayor éxito mostraron en particular escenas interminables de fiestas, bailes en la playa, casamientos, celebraciones y un sentimiento generalizado de bienestar. Estas producciones visuales permitían a la audiencia entrar en el modo de vida de las clases altas y cruzar el umbral de lujosas residencias con ambientes espaciosos y suntuosos donde el decorado alternaba elementos de estilo occidental con otros como los tradicionales havelis. En un camino de imitación, las telenovelas de máxima audiencia  se presentaban llenas de glamour y de estilo; y al estar producidas por técnicas cinematográficas eran visualmente muy atractivas para la audiencia.

Un elemento común entre las producciones televisivas y las cintas cinematográficas es que ambas se inspiran en dos grandes epopeyas indias: el Ramayana  y el Mahabharata,  y utilizan en particular, el tropo del sacrificio para conseguir el bien, entendiéndose que las responsabilidades sociales y los vínculos de parentesco son más importantes que los deseos personales. De este modo, las heroínas que representan los papeles de madre, cuñada y esposa sacrifican sus propios intereses personales por el bien de la familia. También, es bastante común el sonido de la voz de un narrador omnisciente que a cada momento de la trama cuestiona el ideal de la familia hindú en el que conviven varias generaciones dando vida a la variedad de opiniones que en la actualidad golpean los cimientos de la familia india como institución moral.

Los melodramas familiares de Bollywood destacan la cultura, la tradición y los valores indios o sea el fenómeno parivaar aur parampara (“familia y tradición”) como la respuesta más visible a una India globalizada y moderna que rechaza con preocupación los denominados valores occidentales y busca adoptar los tradicionales indios. Este hecho tiende a confirmar que la audiencia de telenovelas desea ver las relaciones de familia, no cómo son, sino cómo deberían ser. O sea un ideal al que aspiran y que la tumultuosa vida urbana actual aleja.

Un aspecto importante a destacar es que ambas expresiones artísticas exhiben un patrón regular de una identidad india que se define hindú, rica y de naturaleza patriarcal. Asimismo, el terreno de los que se consideran “indios” se ha ampliado para incluir a los ricos de la comunidad india en la diáspora a condición de que se adapten a una particular expresión de la identidad y las tradiciones. Como consecuencia, las minorías como los musulmanes o los cristianos resultan excluidos de esta identificación simbólica dando como resultado tendencias sociopolíticas y económicas particulares que marginalizan o expulsan.

Es de dominio público que en Bollywood, los actores masculinos ganan mucho más dinero y fama que las actrices. También los procesos de dirección y producción están en manos de hombres a excepción de una o dos directoras de cine. Contrariamente, en el mundo de la televisión, las mujeres desempeñan los papeles de jefes creativos, directores, asistentes y secretarias, ocupando un papel central en los procesos de creación y producción y relegando las tareas secundarias al colectivo masculino.

Esta especie de dicotomía se produce principalmente por el tipo de temáticas que se cuentan. Las historias de Bollywood están dominadas por los hombres y centradas en ellos, y la protagonista femenina ejerce un  papel meramente decorativo. En cambio, en las telenovelas situadas en la esfera doméstica, son las mujeres las que dominan casi la totalidad de la trama. En base a esta descripción, Bollywood ofrece una versión patriarcal de la feminidad india basada en estereotipos consagrados en versiones de mujeres inocentes que se casan, mujeres que pecan y se arrepienten o mueren como castigo, mujeres traicionadas que perdonan, madres que sufren y comprenden, etc.

El prestigioso director de cine Shyam Benegal habla de la peculiar dicotomía entre la mujer como madre universal, y una imagen espejada que le devuelve su contrario, una mujer tentadora y atractiva pero que en el fondo resulta malvada y destructiva.

Los cuerpos femeninos siguen siendo lugares de exploración de la sexualidad vestidos con shorts o minifaldas de estilo occidental, o saris llevados con blusas tipo bikini, hasta el preciso momento en que el héroe y la heroína se enamoran perdidamente y el hombre declara su amor. Inmediatamente ambos comportamientos cambian: los protagonistas aparecen con pudorosos vestidos indios y las mujeres recogen su largo cabello en un moño o trenza. De este modo, aunque la historia parezca emancipada y contemporánea, presenta una ideología conservadora que destaca el valor del hombre y convierte en objeto de su posesión a la mujer.

Aún así, en los filmes más recientes puede observarse que la heroína evolucionó y que de la mano del consumismo, si bien no abandonó el esquema patriarcal, ha logrado apartarse negociando estratégicamente nuevas posiciones.

En las telenovelas, las mujeres son las protagonistas principales y ya sean heroínas o malvadas sus representaciones pertenecen a mujeres fuertes que derivan de la autoridad jerárquica de los textos de la epopeya de Ramayana en las características de Sita, obediente y virtuosa, como la representación de la hija ideal, la esposa ideal y la madre ideal. Esta elisión de lo sagrado y lo secular es un detalle peculiar y distintivo del arte popular indio.

Otro aspecto a destacar, es que las tiras de telenovelas se resisten a finalizar y dependen de argumentos interminables. La trama salta de una crisis a otra y otorga a las malvadas un papel protagonista como mujeres inteligentes, intrigantes y poderosas que con sus manipulaciones y maquinaciones desestabilizan el status quo patriarcal. Así, al apartarse del rol establecido dentro de la familia, representan una amenaza para las estables relaciones matrimoniales, laborales y familiares que dependen tradicionalmente de la sumisión femenina.

También se destaca el hecho de que los cuerpos femeninos no son tratados como espacios de sexualidad y no se convierten en un objeto para el hombre sino que los rasgos femeninos relacionados con la debilidad y la subordinación devienen en una fuente de fuerza que otorga la posibilidad de conseguir cambios que equilibren el poder en un mundo masculino.

En general, cualquier aproximación a las representaciones culturales lleva siempre implícita cuestiones políticas, acerca de quién y para quién se habla; y estéticas, acerca de qué géneros e imágenes se usan. La interpretación de la feminidad en los medios de comunicación indios queda excluida dentro de la ideología patriarcal dominante, aunque han comenzado a producirse algunos movimientos de cambio que si bien pasen desapercibidos están en pleno proceso de gestación.

En ocasiones la tradición y las estructuras sociales parecen inflexibles pero los medios de comunicación evolucionan rápidamente de forma fluida, otorgándole en el caso de la India, un carácter peculiar donde las imágenes sagradas y paganas se mezclan unas con otras en forma constante. Es por ello, que la feminidad india, tal como la representan estos dos medios de comunicación está constantemente redefiniéndose, representándose y regenerándose en un esfuerzo por encontrar novedosos modos de evolucionar y no detenerse.

 

FUENTES

BHAT, Swetaa, n. d., “Bollywood New Mantra: Corporatization”. (Consultada el 7/8/2017 desde http://www.filmnirvana.com/spcials/bollywood%E2%80%99s-new-mantra-corporatizatin/160869)

DATTA, Sangeeta (2000) “Globalisation and Representations of Women in India Cinema”, Social Scientist, núm.3-4 marzo-abril (28), 71-82.

DHAWAN, Sabrina (2009) “Independent to Studio: Hindi Cinema and the Corporate World”, Serie India in Transition, Center for the Advaned Study of India, University of Pennsylvania. (Consultada el 10/8/2017 desde http://casi.ssc.upenn.edu/iit/dhawan)

MALUOTRA, Sheena y ALAGH, Tavshi (2004) “Dreaming the Nation Domestic Dramas in Hindi film post-1990”, South Asian Popular Culture, nº 1 (2), 19-37.

UBEROI, Patricia (2006) Freedom and Destiny: Gender, Family and Popular Culture in India, Nueva Delhi: Oxford University Press.

http://www.factent.com/media.htm

http://www.indiantelevision.com

*Las havelis son mansiones fastuosas, de una arquitectura rica y sumamente hermosa que pueden contemplarse en algunas ciudades de la India. Muestran la riqueza y la ostentación de otra época en la que sirvieron a sus dueños, ricos comerciantes y mercaderes, como instrumentos de poder e influencias. En la actualidad, la mayoría están convertidas en museos y prestan un importante aporte para el conocimiento  de la cultura del país a través de la industria del turismo.

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